- LibreOffice 26.2 prioriza el rendimiento, la estabilidad y el trabajo fluido con documentos grandes.
- Refuerza la compatibilidad con formatos de Microsoft Office, Markdown y estándares abiertos como ODF.
- Writer, Calc, Impress, Base y Chart incorporan mejoras específicas para uso profesional y educativo.
- La suite sigue siendo gratuita, sin suscripción, multiplataforma y con más de 120 idiomas disponibles.
La llegada de LibreOffice 26.2 marca una nueva iteración de la conocida suite ofimática de código abierto, con un foco muy claro: hacer el trabajo diario más ágil, estable y predecible, sobre todo cuando se manejan documentos pesados o se colabora con usuarios de otras suites. No es una versión de grandes fuegos artificiales, sino una actualización que se nota cuando se pasa muchas horas delante de documentos reales.
En Europa y, en particular, en España, esta edición cobra especial relevancia para administraciones públicas, centros educativos y pymes que buscan reducir su dependencia del software propietario. LibreOffice 26.2 sigue siendo gratuita, sin suscripciones ni recopilación de datos, y basa su estrategia en los estándares abiertos para garantizar el acceso a largo plazo a los archivos.
Un lanzamiento centrado en rendimiento y fluidez

La línea principal de esta versión es clara: LibreOffice 26.2 mejora el rendimiento en todo el conjunto de aplicaciones. Se han introducido optimizaciones internas que reducen los tiempos de carga y mejoran la respuesta de la interfaz, especialmente con documentos extensos y hojas de cálculo complejas.
En pruebas con textos de más de 500 páginas, la suite logra una apertura más rápida y desplazamientos más estables, algo que se aprecia incluso en equipos con hardware modesto. La gestión de memoria se ha afinado para evitar picos de consumo cuando hay varios documentos abiertos al mismo tiempo.
Calc también se beneficia de este enfoque: el recalculo de fórmulas encadenadas y el manejo de muchas filas responde con menos latencia, lo que ayuda en tareas de análisis financiero, planificación de proyectos o gestión de inventarios. Además, se han mitigado cuellos de botella al desplazarse por hojas con muchas columnas ocultas o al manipular gráficos.
Otros aspectos del rendimiento se notan en operaciones como la exportación a ePub con barra de progreso visible, la representación de gráficos 3D en Chart o la visualización de elementos SVG complejos, donde los tiempos de espera se reducen y la experiencia se vuelve más fluida.
Compatibilidad reforzada y apuesta clara por estándares abiertos

LibreOffice 26.2 mantiene como prioridad la interoperabilidad con formatos privativos y abiertos. En esta versión se mejora de forma notable la importación y exportación de documentos de Microsoft Office, reduciendo problemas de formato que antes podían aparecer en archivos DOCX y XLSX complejos.
En Writer, las tablas flotantes exportadas a DOCX se comportan mejor al abrirse en Word, con menos desajustes de maquetación. En Calc, el soporte del portapapeles BIFF12 de Excel 2007 y posteriores facilita copiar y pegar grandes bloques de datos sin sorpresas, mientras que el guardado en XLSX se orienta por defecto al perfil «Excel 2010-365» para minimizar incompatibilidades.
Más allá de los formatos propietarios, la suite refuerza su compromiso con ODF (OpenDocument Format), considerado clave para la soberanía tecnológica y la preservación a largo plazo de los documentos. Una implementación más estricta de las especificaciones reduce ambigüedades a la hora de leer y escribir archivos, lo que se traduce en menos errores al compartir documentos entre distintos sistemas operativos u organizaciones.
Esta orientación encaja con las recomendaciones habituales para el sector público europeo, donde los estándares abiertos y el acceso asegurado a los datos con el paso del tiempo son elementos centrales en las políticas de digitalización y administración electrónica.
Markdown, filtros de importación y nuevos formatos
Una de las novedades que más llaman la atención en entornos técnicos es la importación y exportación de archivos Markdown (.md). LibreOffice 26.2 permite tanto abrir este formato como exportar a él, e incluso importar contenido desde el portapapeles, lo que facilita integrar la suite en flujos de documentación técnica, blogs o wikis.
Durante la importación de Markdown es posible aplicar plantillas ODT o DOCX, de modo que el contenido herede de inmediato un estilo corporativo o una maquetación predefinida. Esto resulta útil en empresas y administraciones que generan documentación técnica en texto plano pero necesitan informes con un acabado más formal.
Los filtros de otros formatos también se han pulido, con especial atención a los documentos grandes generados por software ofimático propietario. Al mejorar la apertura de estos archivos se reduce la necesidad de retoques manuales, algo que suele consumir tiempo en entornos donde se intercambian documentos con clientes o proveedores que usan otras suites.
Interfaz más coherente y menos fricción al trabajar
LibreOffice 26.2 introduce numerosos ajustes sutiles en la interfaz de usuario para hacerla más clara y consistente, tanto en el diseño clásico basado en menús como en la Notebookbar con pestañas. No son cambios radicales, pero sí ayudan a que la suite resulte más homogénea de una aplicación a otra.
Los diálogos muestran pestañas mejor organizadas y alineadas, se reduce el número de repintados innecesarios y se ha añadido la posibilidad de copiar la imagen de ciertos cuadros de diálogo directamente al portapapeles, algo práctico para documentar incidencias o elaborar manuales.
Este tipo de refinamientos reducen la carga mental al usar la suite: cuanto más predecible es el comportamiento de los menús y cuadros, menos tiempo se pierde buscando opciones. Además, la optimización de repintados disminuye ligeramente el uso de CPU, lo que en portátiles con Windows 10 puede traducirse en una mejora discreta de la autonomía durante sesiones largas.
Desde The Document Foundation se resume el enfoque de esta versión en «velocidad, fiabilidad y control de las personas sobre sus documentos«, insistiendo en que el objetivo no es tanto añadir funciones vistosas como consolidar una base sólida para el uso diario.
Writer: revisión de cambios más robusta y maquetación mejorada
En el procesador de textos Writer, LibreOffice 26.2 refuerza las capacidades para quienes trabajan con documentos extensos, revisiones múltiples y maquetación compleja. Uno de los cambios clave es un nuevo rastreador de cambios que mejora el soporte para DOCX y mantiene el sistema anterior en documentos ODT antiguos, evitando incompatibilidades.
Cuando varias modificaciones se solapan, Writer ofrece ahora una gestión más clara de cambios interdependientes, reduciendo el riesgo de perder contenido o generar historiales difíciles de seguir. Esto es especialmente útil en equipos que revisan informes, trabajos académicos o documentos legales de forma colaborativa.
La gestión de tablas flotantes se ha afinado, lo que facilita maquetar informes con cuadros de datos y gráficos sin que se descoloquen al exportar o al realizar pequeños cambios en el texto. Además, se han introducido opciones para alinear párrafos al «Inicio» o al «Fin» según la dirección del texto, algo importante para idiomas que no escriben de izquierda a derecha.
En cuanto a tipografía, se corrige un problema clásico: el interlineado en sombreados de campo ya no corta la parte inferior de letras como «g», «p» o caracteres propios de otros alfabetos. También se mejora el soporte para idiomas asiáticos como chino, japonés y coreano en documentos DOCX, lo que amplia el alcance internacional de la suite.
Calc: conectores, ordenación natural y mejor integración con Excel
Calc, la aplicación de hojas de cálculo, concentra buena parte de las mejoras orientadas a rendimiento e interoperabilidad. La incorporación de conectores accesibles desde el menú Insertar > Forma > Conectores simplifica la creación de esquemas y organigramas dentro de la propia hoja, sin recurrir a herramientas adicionales.
Se amplía el soporte para xmlMaps.xml y formatos de Excel, de modo que al guardar en XLSX se utilicen perfiles modernos y se reduzcan errores al abrir archivos en versiones recientes de la suite de Microsoft. El soporte del portapapeles BIFF12 también ayuda a mover grandes bloques de celdas y fórmulas entre aplicaciones.
En el apartado de ordenación, se añaden opciones de orden natural muy útiles para listas que contienen versiones de software, direcciones IP u otros datos no estrictamente alfanuméricos. Esto evita que haya que repasar manualmente el resultado de la ordenación cuando las cadenas mezclan letras y números.
Las mejoras de rendimiento se notan al manejar hojas con miles de filas, columnas ocultas y gráficos. El desplazamiento es más suave y las operaciones intensivas tardan menos, lo que se agradece en hojas corporativas utilizadas a diario en empresas y organismos públicos.
Impress, Base y Chart: multimedia, multiusuario y gráficos 3D más ágiles
En Impress, la novedad más relevante se da en Windows: la suite pasa a utilizar la API Microsoft Media Foundation para la reproducción de audio y vídeo. Esto permite trabajar con formatos habituales en ese sistema, como H.264 y AAC, sin depender de componentes externos, facilitando las presentaciones con contenido multimedia en oficinas y aulas.
Base, el gestor de bases de datos, se refuerza como opción para escenarios multiusuario sencillos. La nueva versión permite que varias personas trabajen sobre la misma base de datos al mismo tiempo, reduciendo conflictos de bloqueo de archivos que antes complicaban el uso compartido en pymes, asociaciones o departamentos internos.
Chart, el módulo de gráficos, incorpora mejoras de rendimiento en gráficos 3D y representación de SVG con patrones de relleno, algo que se nota especialmente en Linux. Desplazar, redimensionar o modificar estos gráficos resulta más fluido, facilitando la preparación de informes visualmente complejos.
Cambios técnicos, Linux y motor gráfico
LibreOffice 26.2 introduce ajustes técnicos relevantes para usuarios avanzados y administraciones que gestionan grandes parques de equipos. En GNU/Linux, las compilaciones oficiales se construyen sobre AlmaLinux 9 y exigen compatibilidad con la especificación x86-64-v2, lo que en la práctica se traduce en soporte para la mayoría de procesadores fabricados a partir de alrededor de 2009.
Quienes sigan usando ordenadores muy antiguos, como ciertos modelos Core 2 Duo, podrían encontrar problemas con los binarios oficiales y, en ese caso, se recomienda recurrir a los paquetes que mantienen directamente las distribuciones o permanecer en versiones anteriores de LibreOffice.
En el ámbito gráfico, Skia pasa a ser el motor de renderizado obligatorio en Windows y macOS, mientras que en Linux continúa como opción configurable. El objetivo es un comportamiento más coherente y estable en escritorios modernos, reduciendo artefactos visuales y mejorando la suavidad general.
Este conjunto de cambios tiene impacto directo en la vida útil de los equipos en entornos europeos donde se buscan soluciones estables pero actualizadas. Las organizaciones pueden planificar con mayor precisión qué hardware seguirá siendo válido a medio plazo al montar y configurar un PC.
Macros, Python y automatización para usuarios avanzados
La versión 26.2 también mira a quienes exprimen la suite a través de macros y automatización. El entorno BASIC incorpora una función experimental de autocompletado en la IDE, que sugiere métodos y propiedades y reduce errores tipográficos en scripts heredados.
Además, se integra Python 3.12 junto con módulos como sqlite3, venv, lzma y dbm, lo que abre la puerta a automatizaciones más potentes y a una integración más profunda con sistemas internos. Departamentos de TI en empresas y administraciones pueden articular flujos de trabajo complejos apoyados en scripts y extensiones sin abandonar el ecosistema de software libre.
Seguridad y cifrado ODF más robusto
En materia de seguridad, LibreOffice 26.2 incorpora un modo experimental de cifrado reforzado para documentos ODF, conocido informalmente como «ODF Wholesome Encryption». Este sistema utiliza Argon2id para el derivado de contraseñas y AES-GCM para el cifrado, permitiendo comprobar si un archivo ha sido manipulado antes de abrirlo.
Este tipo de avance resulta especialmente interesante para administraciones públicas europeas y organizaciones que manejan datos sensibles, donde la integridad del contenido y el cumplimiento normativo son cruciales. Aunque la función aún está en fase de prueba, apunta a un futuro en el que el estándar ODF pueda ofrecer niveles de protección más elevados.
Servicios en la nube, autenticación y trabajo híbrido
Sin renunciar a su enfoque de escritorio, LibreOffice 26.2 también afina la integración con servicios en la nube. Se mejoran los flujos de autenticación con Google Drive, lo que hace más fiable el acceso a documentos almacenados en este servicio, aunque parte de estos cambios todavía no llega con la misma profundidad a todas las plataformas.
La idea es facilitar un escenario mixto, en el que los archivos locales y los documentos en la nube conviven sin obligar a cambiar por completo los hábitos de trabajo. Esto encaja bien con el modelo híbrido que muchas organizaciones europeas están adoptando, combinando almacenamiento propio con soluciones externas.
Modelo comunitario, multiplataforma y disponibilidad
Como en versiones anteriores, detrás de LibreOffice 26.2 hay una comunidad global de desarrolladores, traductores y evaluadores coordinada por The Document Foundation, organización sin ánimo de lucro que vela por la independencia del proyecto frente a intereses comerciales concretos.
La nueva edición llega con cientos de correcciones de errores, parches de estabilidad y mejoras en más de 120 idiomas. Está disponible para Windows, macOS y Linux desde la página oficial, con paquetes DEB y RPM para distribuciones GNU/Linux, además de variantes en formatos como Flatpak y AppImage. En la Snap Store se mantiene una compilación específica gestionada por Canonical.
En España, muchas distribuciones utilizadas en la administración y en el sector educativo irán incorporando LibreOffice 26.2 a través de sus repositorios, especialmente en versiones orientadas a estabilidad a largo plazo. Para quienes necesiten adelantarse, siempre queda la opción de instalar los paquetes oficiales o recurrir a repositorios como el «LibreOffice Fresh PPA» en el caso de Ubuntu.
En conjunto, LibreOffice 26.2 representa una evolución continuista pero sólida: mejora el rendimiento, reduce problemas de compatibilidad, refuerza la seguridad y pule la interfaz sin imponer cambios drásticos al usuario. Todo ello manteniendo su esencia de suite ofimática libre, sin cuotas y basada en estándares abiertos, que sigue siendo una alternativa plenamente válida frente a las soluciones propietarias en hogares, empresas y administraciones europeas.


