- Smartphone "3 en 1" que puede usar Android, Linux (Debian) y Windows 11 (ARM)
- Conectado a monitor y periféricos funciona como PC de escritorio o mini‑portátil
- Hardware de gama media robusto: Qualcomm QCM6490, 12 GB de RAM y 256 GB de almacenamiento
- Lanzamiento global previsto para el tercer trimestre de 2026 por 549 dólares
La idea de tener un único dispositivo que sirva como móvil principal y ordenador vuelve a sonar con fuerza gracias al NexPhone, el nuevo proyecto de la estadounidense Nex Computer. Este teléfono se desmarca del resto al estar preparado para moverse entre Android, Linux y Windows 11, según convenga en cada momento.
Más que un smartphone convencional, el NexPhone busca convertirse en un híbrido entre teléfono, portátil y PC de escritorio. En el día a día funciona como un móvil Android, pero al conectarlo a un monitor, teclado y ratón puede asumir el papel de ordenador completo, algo especialmente interesante para usuarios en España y otros países europeos que quieran reducir el número de equipos sin renunciar a un entorno de trabajo tradicional.
NexPhone: un móvil diseñado para ser también tu PC
El planteamiento de Nex Computer pasa por la convergencia total entre teléfono y ordenador personal. De fábrica llega con Android (en su versión 16) como sistema operativo principal, acompañado de la capa NexOS, orientada a facilitar el uso en modo escritorio cuando se conecta a una pantalla externa mediante USB‑C o a un lapdock compatible, similar al proceso de configurar un celular nuevo.
En ese modo escritorio, la interfaz de Android adopta un aspecto más cercano al de un PC tradicional: ventanas redimensionables, soporte para ratón y teclado y una distribución del entorno similar a la que ofrecen soluciones como Samsung DeX. La intención es que el mismo dispositivo sirva para mensajería, redes y ocio cuando se usa en la mano, y para tareas de productividad cuando se coloca sobre un escritorio.
La propia compañía describe el NexPhone como un “ultra móvil” con funciones de telefonía, más que como un simple smartphone. La apuesta está clara: que muchos usuarios puedan prescindir de portátil y sobremesa en buena parte de sus tareas, centralizando todo en un único aparato que cambia de “personalidad” en función de los periféricos que tenga conectados.
Este enfoque puede encajar con perfiles profesionales que se mueven entre oficina, casa y espacios de coworking en Europa, donde la posibilidad de llegar a cualquier puesto y conectarse a un monitor ya disponible para continuar trabajando resulta especialmente cómoda.
Triple sistema operativo: Android, Linux y Windows 11 en un mismo terminal
El rasgo más llamativo del NexPhone es su capacidad para trabajar con tres sistemas operativos distintos en el mismo dispositivo. Por un lado, Android 16 es el entorno pensado para el uso diario, con acceso a las aplicaciones móviles habituales y todos los servicios de Google que se esperan en un smartphone moderno.
Sobre esa base, NexOS permite lanzar una distribución completa de Linux, concretamente Debian, integrada en el propio sistema. El usuario puede alternar entre Android y Linux desde la interfaz, sin necesidad de reiniciar el teléfono, lo que facilita pasar de un uso más ligero (apps móviles, consumo de contenido) a un entorno más técnico con terminal, editores de código o herramientas de administración.
El tercer pilar es Windows 11 en versión ARM, que se ejecuta mediante un sistema de arranque múltiple donde el usuario elige el sistema al encender el dispositivo. Para cambiar de Android a Windows 11 sí es obligatorio reiniciar el teléfono y seleccionar la opción deseada en un menú de inicio, del mismo modo que se haría en un PC con varios sistemas instalados.
Una vez dentro de Windows 11, el NexPhone ofrece un escritorio completo pensado para funcionar sobre su pantalla o, de manera más natural, conectado a un monitor externo. Microsoft permite ejecutar aplicaciones clásicas y apps optimizadas para ARM, con las restricciones propias de esta arquitectura y de un hardware que, aunque solvente, no compite con procesadores de gama alta de sobremesa.
Este planteamiento convierte al NexPhone en una herramienta versátil que puede adaptarse tanto a tareas cotidianas como a escenarios de desarrollo, administración de sistemas o trabajo remoto, algo que puede seducir a técnicos y entusiastas europeos acostumbrados a moverse entre distintos sistemas operativos.
Un guiño a los nostálgicos de Windows Phone
Uno de los detalles curiosos del NexPhone es la interfaz de Windows 11 cuando se utiliza en formato móvil. Nex Computer ha creado una capa visual que recuerda a la antigua estética de Windows Phone, con mosaicos (tiles) dinámicos, animaciones suaves y un sistema de navegación adaptado al control táctil.
Esta personalización intenta que el uso de Windows 11 en una pantalla de 6,58 pulgadas resulte menos incómodo, dado que la interfaz de escritorio tradicional no está pensada para diagonales tan pequeñas. Aun así, buena parte del software de Windows sigue siendo aplicaciones diseñadas para monitores grandes y uso con ratón, por lo que el modo puramente móvil puede sentirse más como un guiño nostálgico que como la opción ideal para trabajar horas y horas desde el propio panel del teléfono.
Donde tiene más sentido este enfoque es al conectar el NexPhone a un monitor o a un NexDock. En ese contexto, la combinación de escritorio clásico y mosaicos configurables permite organizar accesos directos, aplicaciones web progresivas (PWA) y herramientas clave de forma relativamente ordenada, recuperando parte de la filosofía de “un solo dispositivo para todo” que Microsoft intentó popularizar hace años.
Para quienes echaron de menos una evolución real de Windows Phone, esta propuesta puede suponer una forma diferente de volver a esa experiencia, aunque ahora apoyada en un ecosistema más abierto y compatible con Android y Linux.
Conectividad de escritorio y accesorios para trabajar donde sea
De cara a su uso como ordenador, el NexPhone apuesta por incluir de serie un hub USB‑C de cinco puertos en el paquete de venta. Este adaptador está pensado para que el usuario pueda enchufar de forma sencilla un monitor HDMI, ratón, teclado, unidades USB y, a la vez, alimentar el teléfono mediante carga por USB‑C con Power Delivery.
Además del hub, el propio dispositivo ofrece compatibilidad directa con monitores USB‑C, algo cada vez más habitual en oficinas y hogares europeos. En estos casos, un solo cable puede encargarse de transmitir imagen, datos y energía, simplificando la instalación y reduciendo el número de cargadores y transformadores sobre la mesa.
El fabricante también impulsa el uso del NexPhone con el dock propietario NexDock, una especie de portátil vacío que incluye pantalla, teclado y batería, y que aprovecha el teléfono como cerebro del sistema. Con esta combinación, el móvil se transforma en un pequeño ordenador portátil sin necesidad de cargar un equipo adicional.
Este tipo de accesorios puede resultar especialmente atractivo para quienes teletrabajan, se mueven entre distintas sedes o utilizan espacios compartidos. Llevar solo el teléfono y un pequeño dock permite reutilizar monitores y periféricos ya instalados en empresas, universidades o coworkings, algo práctico en ciudades europeas donde el puesto de trabajo “flexible” es cada vez más habitual.
El corazón del NexPhone: Qualcomm QCM6490
En lugar de optar por el último procesador de consumo, Nex Computer ha elegido el Qualcomm QCM6490, un chip de enfoque industrial basado en el conocido Snapdragon 778G. Esta plataforma combina cuatro núcleos ARM Cortex‑A78 orientados al rendimiento y cuatro Cortex‑A55 centrados en la eficiencia, junto a una GPU Adreno 643 con frecuencia máxima de 812 MHz.
No se trata de un SoC “tope de gama”, pero sí de un componente pensado para ofrecer rendimiento equilibrado, bajo consumo y soporte prolongado. Ese soporte a largo plazo resulta importante en un dispositivo que quiere mantener Android, Debian y Windows 11 actualizados durante varios años, con parches de seguridad y nuevas versiones de cada plataforma.
Este enfoque implica que el NexPhone no aspira a competir con los buques insignia de las grandes marcas en potencia bruta, especialmente en juegos muy exigentes o edición de vídeo avanzada. Su perfil encaja mejor con usuarios que priorizan la versatilidad, la compatibilidad multiplataforma y la estabilidad por encima de los benchmarks más altos.
Para tareas de ofimática, navegación web, reuniones por videollamada, acceso remoto o desarrollo de software ligero, el conjunto debería ofrecer un rendimiento suficiente, especialmente cuando se utiliza conectado a un monitor y se aprovecha el modo escritorio de los distintos sistemas operativos.
Pantalla, diseño y resistencia del dispositivo
La parte frontal del NexPhone está ocupada por un panel LCD IPS de 6,58 pulgadas con resolución de 2.403 × 1.080 píxeles, que ofrece una densidad de 403 ppp. La tasa de refresco llega hasta los 120 Hz, con funcionamiento adaptativo entre 60 y 120 Hz para equilibrar fluidez y consumo de batería según el contenido que se esté mostrando.
La superficie de la pantalla se protege con cristal Corning Gorilla Glass 3. No es la versión más moderna, pero aporta una barrera razonable contra arañazos y pequeños golpes. El diseño incorpora bordes redondeados y una protuberancia circular en la parte trasera donde se integra el módulo de cámaras y un altavoz, aportando un aspecto algo diferente al de otros terminales de gama media.
En cuanto a materiales, el chasis apuesta por un cuerpo de policarbonato con recubrimiento engomado antideslizante, claramente orientado a la durabilidad más que a un acabado de lujo. El dispositivo presume de cumplir la norma militar MIL‑STD‑810H y de contar con certificaciones IP68 e IP69K, lo que indica una alta protección frente a polvo, inmersión en agua y chorros de alta presión.
Para quienes necesitan un terminal robusto, ya sea por trabajo en exteriores o por simple tranquilidad, el NexPhone incluye además una protección adicional de goma que refuerza aún más la carcasa. Este enfoque puede resultar interesante para técnicos de campo, instaladores, personal de obra o usuarios que prefieren no depender de fundas voluminosas.
Todo este refuerzo tiene un coste en tamaño y peso: el terminal se sitúa en torno a los 173 × 82,6 × 13,1 milímetros y unos 256 gramos de peso. No es precisamente un móvil ligero ni fino, así que quienes valoren por encima de todo la comodidad en el bolsillo tendrán que valorar si la resistencia extra compensa ese volumen.
Memoria, almacenamiento y batería para un uso intensivo
Para sostener la experiencia de triple sistema operativo, NexPhone incorpora 12 GB de memoria RAM, una cifra holgada para ejecutar varias aplicaciones exigentes, mantener sesiones abiertas en Android y Linux y moverse con soltura entre entornos de escritorio y móvil.
El almacenamiento interno se sitúa en 256 GB, con posibilidad de ampliación mediante tarjeta microSD de hasta 512 GB. Esto permite guardar sin demasiados problemas aplicaciones pesadas, documentos de trabajo, bibliotecas multimedia e incluso imágenes de sistemas o herramientas de desarrollo, algo especialmente útil cuando el teléfono se usa como ordenador principal.
En el apartado de autonomía, el dispositivo monta una batería de 5.000 mAh. Sobre el papel, esta capacidad debería cubrir una jornada de uso mixto con cierta holgura, aunque el consumo real variará en función del tiempo que se pase en modo escritorio, la utilización de Windows 11 o Linux y la frecuencia con la que se conecte a monitores externos.
La carga rápida por cable alcanza los 18 W de potencia, una cifra modesta frente a otros móviles actuales, pero suficiente para recuperar una parte importante de la batería en un rato. El teléfono también soporta carga inalámbrica, de modo que es posible dejarlo en una base Qi en casa o en la oficina y mantenerlo siempre con energía sin preocuparse del cable.
Cámaras y apartado multimedia
Aunque la fotografía no es el eje central del proyecto, el NexPhone llega con un conjunto de cámaras propio de la parte alta de la gama media. En la parte trasera se encuentra una cámara principal de 64 megapíxeles, acompañada de un sensor ultra gran angular de 13 megapíxeles. Esta combinación cubre tanto escenas cotidianas como paisajes amplios o fotografías de grupo sin necesidad de accesorios adicionales.
En el frontal, el terminal integra una cámara para selfies de 10 megapíxeles, pensada para videollamadas frecuentes, reuniones de trabajo y contenido para redes sociales. En un dispositivo planteado también como herramienta profesional, la calidad suficiente en videoconferencia adquiere especial relevancia.
El diseño circular de la parte trasera integra también un altavoz, con el que Nex busca ofrecer un sonido más directo y con mayor presencia que el de los típicos altavoces situados en el borde inferior. Habrá que comprobar en la práctica cómo se comporta en llamadas, reproducción de vídeo y música, y si resulta suficiente para usar el teléfono como pequeño centro de entretenimiento al conectarlo a una pantalla.
Combinando sus capacidades multimedia con la facilidad para conectarlo a monitores y televisores, el NexPhone puede funcionar como reproductor principal de series, películas o música en casa, reduciendo la necesidad de dispositivos adicionales en el salón.
Conectividad pensada para trabajar en movilidad
En el terreno de la conectividad, el NexPhone llega preparado para integrarse en las infraestructuras actuales. Es compatible con redes móviles 5G, lo que permite aprovechar conexiones rápidas en desplazamientos, y ofrece soporte para Wi‑Fi 6E, ideal para hogares y oficinas con routers de última generación que funcionen en la banda de 6 GHz.
El dispositivo incluye también Bluetooth 5.2 de bajo consumo (LE), útil para enlazar auriculares inalámbricos, teclados, ratones y otros periféricos sin cables. Esta conectividad cobra especial sentido cuando se usa el teléfono como PC de escritorio, ya que permite mantener la mesa relativamente despejada sin renunciar a un juego completo de accesorios.
El puerto USB‑C actúa como centro neurálgico para datos, vídeo y carga. Gracias a él, el terminal puede conectarse directamente a monitores compatibles, a dársenas de terceros o al propio hub incluido por Nex Computer, reduciendo la necesidad de adaptadores específicos para cada escenario.
La combinación de 5G, Wi‑Fi 6E, Bluetooth moderno y USB‑C preparado para vídeo hace que el NexPhone se perfile como una opción atractiva para usuarios que necesitan trabajar en movilidad, saltando entre redes y entornos distintos sin demasiadas complicaciones.
Origen del proyecto, reservas y disponibilidad
El NexPhone no ha surgido de la nada. La empresa lleva trabajando en la idea de un teléfono capaz de sustituir al ordenador desde 2012, con distintos prototipos y conceptos que se han ido retrasando por limitaciones técnicas y de mercado. Ahora, con un ecosistema más maduro y chips capaces de mover varios sistemas, el proyecto ha llegado a su primera implementación comercial.
Según la información facilitada por la compañía, el lanzamiento global está previsto para el tercer trimestre de 2026. El precio oficial se ha fijado en 549 dólares, cifra en la que se incluye el propio smartphone y el hub USB‑C de cinco puertos, un accesorio clave para sacarle partido como PC de escritorio.
Desde ya es posible realizar una reserva anticipada mediante un depósito de 199 dólares. Quienes se apunten a esta preventa abonarán el resto (350 dólares) cuando el teléfono esté listo para su envío, y verán garantizado el precio fijado aunque Nex Computer decidiera ajustar la tarifa final en el momento de la comercialización.
La compañía habla de un despliegue internacional, con intención de llegar a mercados donde exista una base de usuarios técnicos y desarrolladores activa, entre los que se encuentran varios países europeos. Todo apunta a que su público objetivo no será el gran usuario masivo, sino un nicho de personas que llevan tiempo buscando un dispositivo realmente convergente.
Con su combinación de Android, Linux y Windows 11, un hardware de gama media robusto y una clara orientación a la convergencia, el NexPhone se coloca como una propuesta poco común en el panorama actual: un teléfono pensado para reducir al mínimo el número de dispositivos que llevamos encima, asumiendo algunas concesiones en ligereza y potencia bruta a cambio de ofrecer una flexibilidad que, hoy por hoy, pocos productos del mercado pueden igualar.

