- La integración "Enviar a Kindle" desde Microsoft Word dejará de funcionar el 9 de febrero de 2026.
- La función estaba ligada a suscriptores de Microsoft 365 y permitía mandar .doc y .docx directamente a Kindle.
- Microsoft y Amazon no han explicado los motivos de la retirada, que afectará a web, Win32 y Mac.
- La alternativa recomendada es usar el servicio Send to Kindle de Amazon, con amplio soporte de formatos.

Sin grandes anuncios ni comunicados de prensa, Microsoft ha decidido poner fecha de fin a la integración de Word con los dispositivos Kindle. El aviso ha aparecido de forma discreta en la documentación oficial del servicio, pero el impacto no ha pasado desapercibido entre quienes usaban esta opción a diario.
A partir de febrero de 2026 ya no será posible mandar documentos directamente desde Microsoft Word a la biblioteca de un Kindle. Para buena parte de los usuarios esto apenas supondrá un pequeño cambio de rutina, pero para quienes habían integrado esta función en su flujo de trabajo era justo la pieza que les hacía todo más cómodo.
Una integración joven entre Word y Kindle que no terminó de despegar
La característica conocida como Send to Kindle from Microsoft Word se lanzó en abril de 2023 como resultado de una colaboración entre Microsoft y Amazon. Su planteamiento era muy sencillo: desde el propio Word, en unos pocos clics, se podía enviar un archivo .doc o .docx directamente a un lector Kindle sin pasar por pasos intermedios, sin convertir manualmente formatos y sin recurrir al correo electrónico.
La compatibilidad era bastante amplia, ya que la función estaba disponible en Word para la web, en la versión de escritorio Win32 para Windows y también en macOS. En cuanto a hardware, el sistema funcionaba con todos los modelos de Kindle actuales, por lo que no se trataba de una característica limitada a los dispositivos más modernos.
Donde más se le sacaba partido, según coinciden muchos usuarios avanzados, era en el Kindle Scribe. Al poder mandar cualquier documento de Word al Scribe y utilizar el lápiz para subrayar, escribir comentarios o hacer correcciones a mano, la característica se convertía en una herramienta muy útil para profesionales, estudiantes o cualquiera que revisara documentos largos con frecuencia.
De hecho, algunas personas llegaron a reconocer que se suscribieron a Microsoft 365 en gran parte para aprovechar esta integración concreta con Kindle. No obstante, fuera de ese nicho de usuarios intensivos, la función nunca alcanzó una gran notoriedad.
Fin del soporte el 9 de febrero de 2026 y sin explicación oficial
La confirmación de que esta función desaparece llegó a través de una actualización silenciosa en la página de soporte. Microsoft ha indicado en su documentación que el 9 de febrero de 2026 será el último día en que «Enviar a Kindle» estará operativo en Word. A partir de esa fecha, la integración dejará de funcionar y ya no recibirá soporte.
En el propio texto publicado por la compañía se puede leer un aviso claro: «A partir del 9 de febrero de 2026, la función ‘Enviar a Kindle’ de Microsoft Word dejará de estar disponible en todas las plataformas (Web, Win32, Mac). Tras esta fecha, la función dejará de recibir soporte por parte de Microsoft Word». Es decir, el apagón será global y simultáneo para todas las versiones en las que estaba presente.
Ni Microsoft ni Amazon han ofrecido, por ahora, una explicación detallada sobre los motivos de esta retirada. La decisión no se ha acompañado de notas de prensa, ni de una entrada destacada en blogs oficiales, ni de una campaña para preparar a los usuarios; simplemente, la información ha ido apareciendo en las páginas de ayuda, detectada primero por medios especializados como Good e-Reader.
Entre las hipótesis más comentadas se encuentra el posible escaso uso de la función en comparación con el coste de mantenerla y actualizarla. El hecho de que la integración no fuese especialmente conocida, no se promocionase de forma agresiva y estuviera ligada a una suscripción de pago como Microsoft 365 podría haber limitado su adopción.
Desde el punto de vista de los usuarios, la sensación general es que se pierde una opción cómoda, pero no básica. Quienes se habían acostumbrado a pulsar un botón en Word para ver el documento aparecer a los pocos minutos en su Kindle notarán el cambio, aunque sigan existiendo otras vías para llegar al mismo resultado.
Qué pierden exactamente los usuarios de Word y Kindle
Hasta ahora, la integración ofrecía una serie de ventajas que iban más allá de un simple envío de archivos. Por un lado, Word se encargaba de adaptar el documento para que el resultado en Kindle respetase lo máximo posible el formato original, reduciendo los típicos problemas de codificación, saltos de línea extraños o cambios en la maquetación al pasar de un dispositivo a otro.
Esta adaptación cuidada era uno de los aspectos más valorados, sobre todo porque con documentos de Word complejos, con tablas, estilos personalizados o distintos idiomas, el cambio de plataforma puede generar fallos de visualización. La integración de Microsoft intentaba que el documento se viera en el Kindle casi como si se tratase de un libro electrónico preparado específicamente para ese entorno.
Además, el texto enviado al lector se podía visualizar como un libro de Kindle, permitiendo ajustar el tamaño de letra, el estilo de fuente y otros parámetros de lectura, o bien tratarse como un documento más cercano a un archivo impreso. Esa flexibilidad hacía la experiencia más agradable para jornadas de lectura largas.
En el caso del Kindle Scribe, el combo era todavía más potente: documentos generados en Word, enviados en cuestión de minutos al lector y listos para anotar con el stylus. Para editores, correctores, docentes o cualquier profesional que revisara versiones de informes y borradores, el ahorro de tiempo y la fluidez del proceso eran aspectos clave.
Conviene recordar que esta función estaba disponible exclusivamente para usuarios de pago de Microsoft 365. Fuera de esa burbuja, el resto de propietarios de un Kindle seguían dependiendo de las herramientas tradicionales de Amazon para enviar documentos, que siguen siendo gratuitas pero implican algún paso adicional.
Send to Kindle de Amazon, la alternativa recomendada por Microsoft

La retirada de la integración con Word no implica que los Kindle queden aislados de los documentos de Office. Amazon mantiene intacto su servicio clásico Send to Kindle, accesible desde la web, aplicaciones específicas o incluso a través del correo electrónico. Es precisamente esta opción la que el propio Microsoft recomienda como sustituta.
En la documentación actualizada, Microsoft sugiere expresamente utilizar la herramienta estándar Send to Kindle de Amazon para seguir enviando archivos. Esta solución permite subir documentos desde el navegador o desde la app dedicada y enviarlos a los dispositivos asociados a la cuenta Amazon del usuario.
Una de las ventajas de este sistema es que no está limitado únicamente a archivos .doc o .docx. El servicio admite una lista bastante amplia de formatos: PDF, DOC, DOCX, TXT, RTF, HTM, HTML, EPUB y una serie de imágenes como PNG, GIF, JPG, JPEG o BMP. Para la mayoría de usos, esto cubre prácticamente cualquier tipo de documento que un lector medio quiera llevar a su Kindle.
El principal condicionante técnico es el tamaño máximo de los archivos admitidos: cada documento enviado a través de Send to Kindle no puede superar los 200 MB. En la práctica, esto es más que suficiente para la inmensa mayoría de textos, libros y manuales, pero puede suponerse un límite a tener en cuenta en proyectos muy pesados o con gran cantidad de imágenes.
Ahora bien, aunque Amazon ofrece esta alternativa gratuita y bastante completa, no todos los usuarios consideran que funcione con la misma precisión que la integración de Word. Algunas personas señalan que, dependiendo del archivo, pueden aparecer pequeños desajustes de formato o problemas de conversión que antes eran menos frecuentes.
Esto se nota sobre todo en archivos complejos y en casos donde se pasa de trabajar en el ecosistema de Office a un entorno de lectura pensado originalmente para libros electrónicos. Hasta ahora, la función de Microsoft ponía especial cuidado en minimizar esos problemas, algo que no siempre se reproduce al cien por cien en la herramienta de Amazon.
Impacto en usuarios de Microsoft 365 en España y Europa
En mercados como el español y, en general, en Europa, la base de usuarios que combinan Microsoft 365 con dispositivos Kindle es significativa pero bastante de nicho. Hablamos sobre todo de perfiles profesionales, académicos y aficionados a la lectura que ya habían incorporado a su rutina la revisión de documentos largos en tinta electrónica.
Para este grupo, la desaparición de «Enviar a Kindle» desde Word supondrá un pequeño paso atrás en términos de comodidad. No se trata de una pérdida de acceso a los contenidos, sino de la obligación de introducir un par de pasos extra: exportar el documento, cargarlo en Send to Kindle o enviarlo por correo a la dirección personalizada de Amazon.
En el ámbito laboral, especialmente en equipos que trabajan con informes extensos, contratos, borradores legislativos o documentación técnica, la opción de pulsar un botón en Word y continuar la lectura en un Kindle Scribe resultaba bastante atractiva. Al permitir anotaciones manuscritas, el lector se convertía en una especie de cuaderno digital vinculado directamente al flujo de trabajo de Office.
No obstante, el sistema de Amazon sigue ofreciendo la posibilidad de replicar, en buena medida, ese mismo flujo a través de sus herramientas estándar. Quien tenga integrada su cuenta de Kindle con la de Amazon y utilice con soltura Send to Kindle apenas necesitará un pequeño reajuste para seguir revisando sus documentos en tinta electrónica.
En cuanto al usuario general de Kindle en España y Europa, la mayoría seguirá sin notar grandes cambios, porque nunca llegó a usar la integración específica de Word. La opción principal para mover documentos ha sido, y previsiblemente seguirá siendo, el envío vía web o correo electrónico, que continúa funcionando igual.
Muchas formas de enviar archivos, pero menos integración directa
La situación que se abre a partir de febrero de 2026 podría resumirse en que no desaparece la posibilidad de llevar archivos de Word a un Kindle, sino la vía más directa e integrada dentro del propio editor de texto. Será necesario pasar por las herramientas de Amazon o usar Calibre para enviar libros al Kindle en lugar de depender de un botón dentro de Word.
Para quienes continúen trabajando con esta combinación de productos, la recomendación práctica es aprovechar los meses previos al cierre definitivo de la integración para revisar qué documentos se están enviando, organizar las bibliotecas y, si es necesario, subir aquellos archivos que se consulten con más frecuencia usando el servicio Send to Kindle.
Conviene recordar que la herramienta de Amazon está disponible para todos los propietarios de Kindle, sin necesidad de una suscripción adicional. La versión específica de Word, en cambio, era una ventaja exclusiva de Microsoft 365, de ahí que su uso estuviera restringido a una parte del público.
De cara al futuro, no se descarta que Microsoft o Amazon puedan estudiar otras fórmulas de integración, quizás menos profundas pero más sostenibles a largo plazo. Por el momento, tanto la documentación oficial como las reacciones de las compañías se limitan a constatar el fin de la característica y a indicar las vías alternativas que permanecen disponibles.
La retirada de «Enviar a Kindle» desde Word ilustra bien cómo algunas funciones muy valoradas por un grupo pequeño de usuarios pueden desaparecer si no alcanzan una masa crítica suficiente. El ecosistema de lectura digital seguirá contando con múltiples formas de enviar documentos, pero quienes se habían acostumbrado a la solución integrada de Microsoft tendrán que adaptarse a los métodos tradicionales que Amazon mantiene activos.