- El Intel Core Ultra 9 386H aparece en Geekbench como uno de los tope de gama Panther Lake-H para portátiles potentes.
- Incluye 16 núcleos híbridos (4 P, 8 E y 4 LP) y una iGPU Xe3 recortada a 4 núcleos para equipos con gráfica dedicada.
- Las puntuaciones en Geekbench 6 lo sitúan muy cerca, e incluso ligeramente por encima, del Core Ultra 9 285H en algunos test.
- Todo apunta a que será uno de los protagonistas de la serie Core Ultra 300 que Intel detallará oficialmente en el CES.
Las últimas filtraciones han colocado de nuevo al Intel Core Ultra 9 386H en el centro de la conversación sobre la próxima generación Panther Lake para portátiles. Su paso por la base de datos de Geekbench ha dejado ver tanto su configuración interna como una serie de resultados preliminares que permiten hacerse una idea bastante clara del rendimiento que podría ofrecer en equipos gaming y de alto rendimiento que llegarán a España y al resto de Europa.
Este chip se perfila como uno de los modelos estrella de la futura familia Core Ultra 300, pensados para portátiles potentes que combinan CPU de gama alta con gráficas dedicadas de última generación. Sin cifras oficiales todavía por parte de Intel, los datos de Geekbench y otras filtraciones dibujan un escenario continuista respecto a Arrow Lake-H, con mejoras moderadas, un uso intensivo de la arquitectura híbrida y una iGPU recortada para centrar el tiro en el uso conjunto con GPU dedicadas.
Un Panther Lake-H de 16 núcleos pensado para portátiles gaming y de trabajo intensivo
Según las entradas detectadas en Geekbench, el Intel Core Ultra 9 386H pertenece a la gama Panther Lake-H, enfocada a portátiles de alto rendimiento. Su configuración interna combina 16 núcleos en total, repartidos en 4 núcleos P de alto rendimiento, 8 núcleos E de alta eficiencia y 4 núcleos LP pensados para un consumo ultra bajo, aprovechando al máximo el enfoque híbrido que Intel viene desplegando en las últimas generaciones.
La propia base de datos de pruebas tiende a agrupar los núcleos E y LP como un bloque de 12 núcleos, pero la información filtrada aclara que en realidad se trata de tres tipos de núcleos diferenciados. Esta estructura permite alternar entre tareas ligeras y cargas pesadas, con la idea de equilibrar rendimiento sostenido y autonomía en portátiles que no van precisamente justos de potencia, ya sea para jugar o para trabajar con aplicaciones exigentes.
Diversos listados apuntan a que este procesador se ha probado en equipos de la serie Acer Predator, una gama claramente orientada al usuario jugador, y en configuraciones con hasta 64 GB de memoria RAM. Estos datos encajan con el típico perfil de portátil gaming o estación de trabajo móvil avanzada que suele comercializarse en España y otros países europeos a través de marcas especializadas.
Dentro del catálogo Panther Lake, todo indica que el 386H será una de las referencias más altas de la serie H para portátiles, situada por debajo de los hipotéticos modelos HX basados en silicio de escritorio, pero por encima de las variantes pensadas para equipos más finos y ligeros.

Diferencias entre Ultra 9 y Ultra X9: la iGPU como elemento clave
Uno de los puntos que más dudas ha generado en las filtraciones es la diferencia real entre los modelos Core Ultra 9 y Core Ultra X9. Aunque los nombres pueden llevar a pensar que son variantes muy similares, los datos disponibles dejan claro que no juegan exactamente en la misma liga, sobre todo en el apartado gráfico integrado.
Las fuentes consultadas indican que un Core Ultra X9 integra una GPU con 12 núcleos Xe3, claramente más ambiciosa para quienes dependan mucho de la iGPU. En cambio, el Core Ultra 9 386H se queda en una gráfica integrada con 4 núcleos Xe3, una cifra bastante más modesta que revela un enfoque diferente del producto dentro de la familia Panther Lake.
Este recorte no parece un simple capricho: todo apunta a que el 386H está pensado para funcionar de la mano de una GPU dedicada, normalmente de Nvidia, usando la iGPU integrada para las tareas más ligeras, el uso en batería o el trabajo de escritorio y multimedia, y dejando la carga pesada a la gráfica principal cuando se juega o se renderizan proyectos complejos.
En uno de los listados de pruebas se menciona, de hecho, la combinación del Core Ultra 9 386H con una Nvidia GeForce RTX 5060, un tándem que encaja con lo que cabe esperar de un portátil gaming de gama media-alta o de una estación de trabajo portátil para creación de contenido. Esta fórmula es bastante habitual en el mercado europeo, donde muchos usuarios priorizan la potencia de la GPU dedicada frente a una iGPU muy avanzada.
Frecuencias filtradas: base de 2,1 GHz y turbo que roza los 4,7 GHz
Más allá de la distribución de núcleos, los listados de Geekbench revelan las frecuencias preliminares con las que se han probado estas muestras del Intel Core Ultra 9 386H. Los datos hablan de una velocidad base de 2,1 GHz asociada a los núcleos E y LP, que serían los responsables de mantener el sistema fluido en tareas de menor carga y en segundo plano.
En cuanto al modo turbo, las filtraciones indican que los núcleos P alcanzan un boost máximo en torno a los 4,724 GHz, una cifra ligeramente por debajo de los 4,9 GHz que se habían rumoreado en un primer momento. Esta diferencia ha alimentado la idea de que las unidades vistas hasta ahora podrían ser muestras de ingeniería o prototipos con frecuencias aún conservadoras, algo bastante habitual en esta fase previa al lanzamiento comercial.
En cualquier caso, el rango de relojes visto en las pruebas encaja con lo que suele esperarse de un procesador de gama alta para portátiles potentes: suficiente frecuencia pico para destacar en tareas mononúcleo y capacidad para mantener un buen nivel de rendimiento sostenido en escenarios prolongados, siempre que el sistema de refrigeración del portátil esté a la altura y el TDP configurado por el fabricante lo permita.
Conviene recordar que, hasta que Intel no haga públicos los valores oficiales de frecuencia y consumo, estas cifras deben interpretarse como orientativas. Es posible que los modelos finales que acaben llegando a las tiendas en España y Europa ajusten ligeramente estos relojes al alza o a la baja, en función de los objetivos de eficiencia y rendimiento que marque la compañía.
Resultados en Geekbench: muy cerca del Core Ultra 9 285H, con mejoras puntuales
Donde sí hay ya algo más de consenso es en los resultados de rendimiento que el Core Ultra 9 386H ha conseguido en Geekbench 6. Distintas entradas en la base de datos muestran puntuaciones que se mueven en un margen bastante cercano entre sí, lo que permite hacerse una idea general de su posición frente a la generación actual.
Las filtraciones hablan de marcas que rondan los 2.840-2.849 puntos en pruebas mononúcleo y entre 15.167 y unos 15.400 puntos en pruebas multinúcleo, con pequeñas variaciones que dependen del portátil concreto, la refrigeración o el estado de desarrollo del firmware. En una de las mediciones se citan 2.849 puntos en single core y 15.434 puntos en multi core, mientras que en otra se mencionan 2.845 puntos y 15.407 puntos respectivamente.
Si se compara con el Intel Core Ultra 9 285H basado en Arrow Lake-H, los datos sitúan al 386H en un rango muy similar, aunque con una ligera ventaja en algunos escenarios. En determinados listados, el rendimiento aparece prácticamente a la par, mientras que en otros se habla de un salto aproximado del 9 % en mononúcleo y en torno al 4 % en multinúcleo a favor del nuevo Panther Lake-H, siempre dentro de la lógica variación de las pruebas no definitivas.
Eso sí, hay que tener claro que el Core Ultra 9 285HX, con 24 núcleos y origen en silicio de escritorio, sigue en una categoría aparte dentro del segmento portátil. En cargas altamente paralelas y escenarios donde prime el número de núcleos, esa variante HX mantiene una ventaja clara frente al 386H, que se orienta más a un equilibrio entre consumo y prestaciones en portátiles de alta gama pero no extremos.
Frente a rivales de otras marcas, las cifras filtradas también sitúan al 386H como una opción competitiva frente a modelos de la generación anterior, superando a muchas de las alternativas comparables tanto en pruebas mononúcleo como en parte de las multinúcleo, y quedando solo por detrás de algunos procesadores con más núcleos o configuraciones especialmente agresivas en frecuencia.
Enfoque claro: portátiles gaming y creación de contenido en España y Europa
Por el tipo de configuración que ofrece, todo apunta a que el Intel Core Ultra 9 386H encajará de lleno en portátiles gaming y equipos para creadores en el mercado europeo. La combinación de 16 núcleos híbridos, iGPU recortada y uso casi obligado de una gráfica dedicada encaja con el perfil de máquinas que suelen lanzar fabricantes como Acer, Asus, MSI, Lenovo o HP para España y otros países del entorno.
Los listados de Geekbench donde se menciona un Acer Predator con gráfica Nvidia GeForce RTX 5060 son un buen ejemplo de lo que probablemente veremos en las estanterías: portátiles con pantallas de alta tasa de refresco, memoria RAM abundante, almacenamiento rápido y una GPU dedicada de gama media-alta que se encargará del grueso del trabajo gráfico en juegos exigentes y en aplicaciones de edición de vídeo, 3D o diseño.
Este tipo de configuración también resulta especialmente interesante para profesionales y aficionados avanzados a la creación de contenido que necesitan potencia bruta pero no quieren sacrificar por completo la movilidad. No es raro encontrar en España usuarios que optan por un portátil gaming con un diseño algo más sobrio para usarlo tanto para trabajar como para jugar, y un procesador como el 386H parece pensado precisamente para ese tipo de escenario mixto.
En un mercado donde la relación entre precio, prestaciones y consumo cuenta cada vez más, es de esperar que muchos portátiles de gama alta pero no extrema integren este chip como opción equilibrada, dejando los modelos HX para configuraciones más caras y voluminosas. Habrá que ver, eso sí, cómo se posicionan los precios finales en euros cuando los primeros equipos empiecen a llegar a las tiendas.
Lo que se espera del anuncio oficial de la serie Core Ultra 300 en el CES
Intel ya ha adelantado que la nueva familia Core Ultra 300, incluyendo el Ultra 9 386H, se presentará oficialmente en el CES, la feria tecnológica que tradicionalmente marca el arranque del año en el sector, según la hoja de ruta de Intel y AMD para portátiles. Será entonces cuando se despejen las incógnitas que aún rodean a Panther Lake y se conozcan todos los detalles de la gama.
En ese anuncio deberían aclararse las configuraciones finales de núcleos para cada modelo, los rangos de TDP que manejarán los fabricantes de portátiles, las diferencias concretas entre las series X, H, P, U y UL y, sobre todo, la estrategia de Intel para competir frente a las últimas propuestas de AMD y otros actores en el terreno de los portátiles con fuerte componente de inteligencia artificial y gráficos avanzados.
También será relevante conocer el papel que jugarán las iGPU Xe3 y las funciones de aceleración AI en estos chips, así como el encaje de los distintos modelos en las gamas de precio que se verán en España y Europa. De momento, los datos filtrados apuntan a una evolución continuista respecto a Arrow Lake-H, con mejoras razonables pero sin un salto disruptivo, algo que probablemente no sorprenda demasiado a quienes siguen de cerca el ritmo anual de renovaciones en el sector.
Con todo lo que se ha visto en Geekbench y en otras filtraciones, el Intel Core Ultra 9 386H se perfila como uno de los protagonistas de la próxima oleada de portátiles gaming y de creación de contenido que llegarán a nuestro mercado. Arquitectura híbrida de 16 núcleos, frecuencias competitivas, una iGPU ajustada al uso real en equipos con gráfica dedicada y un rendimiento que se sitúa muy cerca —e incluso por encima en ciertas pruebas— del actual Core Ultra 9 285H dibujan un escenario en el que, más que una revolución, parece que veremos una refinación de la fórmula que ya está funcionando en la gama alta móvil de Intel.