Ubuntu 26.10 Beta ya se puede probar con Linux 7.3 y GNOME 51

Última actualización: octubre 3, 2026
Autor: Isaac
  • Canonical publica la beta de Ubuntu 26.10 «Stonking Stingray» con una semana de retraso y mantiene el lanzamiento estable para el 15 de octubre.
  • La beta incluye Linux 7.3 RC, GNOME 51, Mesa 26.2 y completa la migración de coreutils a Rust con uutils.
  • Llegan mejoras en el escritorio, como Tiling Assistant, DING en GTK4 y gestión de controladores adicionales en el Centro de aplicaciones.
  • Se amplía la oferta de sabores, con Kubuntu, Lubuntu y el regreso de Ubuntu MATE, entre otros.

Ubuntu 26.10 Beta

Canonical ya ha puesto a disposición de los usuarios la beta de Ubuntu 26.10, conocida como Stonking Stingray, después de un retraso de aproximadamente una semana sobre el calendario previsto. La compañía mantiene la fecha del 15 de octubre para la versión estable, así que el margen para probar y reportar fallos queda reducido a unas dos semanas. Para quien no quiera arriesgar, la opción recomendada sigue siendo Ubuntu 26.04.1 LTS, que lleva un mes disponible y cuenta con soporte prolongado.

Esta entrega es una versión intermedia, no una LTS, y por tanto está pensada para quienes quieren ir un paso por delante y no les importa lidiar con posibles fallos. En el caso de España y el resto de Europa, se puede instalar en equipos compatibles, máquinas virtuales o discos externos para probarla sin tocar el sistema principal. La política de Canonical para este ciclo es clara: sin beta no hay lanzamiento, de modo que todas las ediciones que llegarán en octubre pasan antes por esta fase de pruebas.

Linux 7.3, GNOME 51 y el resto de la base técnica

Ubuntu 26.10 Beta

En el apartado técnico, la beta funciona con un kernel Linux 7.3 en versión candidata. En un principio se había apuntado a Linux 7.2, pero el cambio busca acercar la distribución a las capacidades más recientes del kernel y mejorar la compatibilidad con hardware nuevo. Eso no implica que un ordenador antiguo vaya a ir más rápido, pero sí puede marcar diferencias en portátiles, tarjetas gráficas o componentes recién lanzados. La versión final de Linux 7.3 podría no estar lista antes del lanzamiento estable de Ubuntu, algo que ya ha ocurrido en otras ocasiones con este tipo de betas.

El escritorio da el salto a GNOME 51, con las novedades que ya se presentaron hace un par de semanas y que Ubuntu adopta con sus propios ajustes. Junto a él llegan Mesa 26.2 para gráficos y diversas actualizaciones de paquetes. Dos extensiones propias acaparan buena parte del interés: Tiling Assistant, que gana funciones para organizar ventanas, y DING, la encargada de devolver los iconos al escritorio, que ha sido portada a GTK4 para integrarse mejor visualmente con el resto del entorno.

Controladores adicionales, Rust y gestión de memoria

Una de las novedades más prácticas está en el Centro de aplicaciones, que empieza a integrar la gestión de controladores adicionales. Con ello, Canonical intenta cubrir el vacío dejado por la desaparición de la antigua herramienta gráfica de Software y orígenes. Eso sí, se trata de una implementación inicial y solo aparece en dispositivos que necesitan controladores de código cerrado empaquetados en los repositorios de Ubuntu. Si no se ve la opción, no es un error: simplemente el equipo ya utiliza los mejores controladores disponibles.

La migración de coreutils a Rust queda completada en esta beta. Los comandos cp, mv y rm, que todavía conservaban la implementación de GNU por cuestiones de compatibilidad, pasan a utilizar uutils. A este movimiento se suma la incorporación de Sequoia PGP, otra implementación en Rust que convivirá con GnuPG, y la entrada de dbus-broker en sustitución de dbus-daemon. También se ajusta la gestión de situaciones de poca memoria para proteger los procesos esenciales del escritorio y evitar que la sesión se cierre antes que las aplicaciones.

En cuanto a arquitecturas, Ubuntu 26.10 es la primera versión que ofrece de forma oficial imágenes optimizadas para x86-64-v3, un nivel de instrucciones presente en procesadores relativamente modernos. Esto permite aprovechar mejor el rendimiento desde la propia instalación, sin necesidad de configuraciones adicionales. La beta está disponible para las ediciones oficiales, como Desktop y Server, y para los sabores comunitarios.

Sabores oficiales y regreso de Ubuntu MATE

El resto de sabores también publica sus betas en esta misma fase. Kubuntu llega con KDE Plasma 6.7, mientras que Lubuntu lo hace con LXQt 2.4. La noticia más llamativa en este apartado es el regreso de Ubuntu MATE, cuya continuidad ha recaído en un equipo nuevo después de quedarse fuera de Ubuntu 26.04 LTS. Junto a ellos hay versiones de prueba para otros sabores oficiales y comunitarios, aunque no todos los detalles están aún cerrados en las notas de lanzamiento.

Conviene recordar que Ubuntu 26.10 no es una LTS: su ciclo de soporte es de nueve meses, frente al soporte extendido de la rama 26.04. Por eso, quienes busquen estabilidad en entornos de producción o en equipos de trabajo deberían quedarse con Ubuntu 26.04.1 LTS. La beta está dirigida a usuarios con cierta soltura, desarrolladores y gente que quiera comprobar si su hardware funciona correctamente antes del lanzamiento definitivo.

La beta de Ubuntu 26.10 deja entrever una entrega de transición con cambios de calado bajo el capó, como el kernel Linux 7.3 RC, GNOME 51 y la llegada definitiva de uutils en comandos básicos, además de mejoras en controladores y gestión de memoria. No es una versión para todos los públicos ni pretende sustituir a Ubuntu 26.04.1 LTS, pero sí servirá para que la comunidad pruebe durante unas semanas lo que Canonical quiere publicar el 15 de octubre. Quien decida instalarla debería hacerlo en un equipo secundario, una máquina virtual o una partición aparte y mantener los datos importantes a salvo.